Stanko Radikon fue un pionero en su tierra, Oslavia, situada en una franja de colinas al norte de la ciudad de Gorizia, en Friuli-Venezia Giulia, una zona fronteriza con Eslovenia que además reúne a varios enólogos de renombre.
La historia de Radikon se remonta a 1977, cuando Stanko heredó 12 ha de los viñedos familiares plantados por su abuelo, Franz Mikulus, y empezó a ocuparse de ellos. En 1995, retomó el método de vinificación tradicional de su abuelo, optando por maceraciones prolongadas, y en 2003 decidió dejar de aplicar sulfitos a los vinos.
Con este cambio de método y poniendo todo el foco en entender cada variedad de uva, empezó a experimentar y a obtener vinos de mucha relevancia a partir de variedades locales como Ribolla Gialla, la Merlot o la Pinot Grigio, poniéndolas en valor y convirtiéndose en un referente para muchos.
Tras la muerte de Stanko en 2016, su hijo Saša, enólogo que en ese momento ya lleva 10 años trabajando mano a mano con su padre, queda a cargo de este magnífico legado y toma las riendas. Saša respetará la filosofía de la bodega, aunque también aporta su visión y lanza una línea de vinos, "S", con una maceración más corta, concebida como una introducción al mundo Radikon.
Los viñedos se extienden por una empinada ladera de arcilla y piedra caliza jaspeada, con un marco de plantación muy estrecho. Cepas muy juntas entre ellas que producen rendimientos muy bajos, y que todavía son menores debido a la estricta selección que los Radikon hacen de la uva. Todo en Radikon es especial, y sus vinos son de parada obligatoria para cualquier amante del vino que quiera una experiencia única.