Pasión, singularidad y autenticidad son conceptos que describen a la perfección la filosofía de Eladio, un elaborador que busca crear vinos capaces de contar historias y emocionar. Vinos “desnudos”, nacidos de una viticultura muy cercana a la biodinámica, basada en una agricultura sostenible que entiende la viña como un ecosistema vivo, similar a un bosque, sin necesidad de emplear insecticidas ni pesticidas.
En bodega, Eladio apuesta por fermentaciones espontáneas y pausadas, maceraciones prolongadas con sus pieles, largas crianzas sobre lías y la ausencia de fermentación maloláctica en el caso de los albariños. Además, embotella siempre en día flor, buscando la máxima expresión del vino. El resultado es una gama de vinos gallegos orgánicos, equilibrados, longevos y con gran vocación gastronómica.
La bodega se sitúa en el corazón del Valle del Salnés, sobre suelos húmedos que aportan a las cepas una notable frescura y una marcada mineralidad. Se trata de terrenos pobres, ácidos, arenosos y poco profundos, con una base granítica descompuesta conocida como xabre, que favorece el drenaje y la captación de la salinidad.
La complejidad de estos vinos radica en la diversidad de parcelas con las que trabaja la bodega. El resultado son blancos honestos, expresivos, vibrantes y frescos, que transmiten fielmente el paisaje del que proceden.